¡Reacciona!... ¡Reacciona por el amor de dios! - esas eran las palabras que vagamente lograba escuchar mientras sufría uno de los peores ataques de hipoglucemia hasta el día de hoy, claro que los gritos desesperados no eran las únicas acciones que mi esposa realizaba mientras yo estaba semi inconsciente en el frío suelo del museo que visitábamos durante las vacaciones de verano en nuestra misma ciudad de Monterrey; podía sentir que ella me agitaba tratando de despertarme, claro que era una acción bastante difícil para ella con su 1.60 de estatura y de complexión media competir con la corpulencia de un hombre de casi dos metros de altura y ciento veinte kilogramos de peso, pero aún así podía sentir los bruscos tirones que hacia de mi cuello y cabeza. - Abre la boca por favor!, ¡Necesito que mastiques esta pastilla! - decía, mientras colocaba a la fuerza una tableta de glucosa de rápida acción,...
Temas de educación primaria, escritos, información diversa que sea de interés.